Aunque la noche se presentó fría y el viento recorrió cada rincón de la plaza Caupolicán de Matilla, el calor de las tradiciones, la música y el encuentro comunitario volvió a reunir a vecinos y visitantes en la segunda jornada de la antesala de la Fiesta de San Antonio.
La velada comenzó con la hermosa presentación del grupo de cámara de la Orquesta Sinfónica Comunal de Pica, que cautivó al público con un selecto repertorio. Posteriormente, las estudiantes del grupo folclórico Qantani de la Escuela Vertiente del Saber demostraron sobre el escenario el talento y el amor por las raíces que se cultivan desde temprana edad.
Uno de los momentos más especiales de la noche fue protagonizado por el grupo Esperanza del Valle, quienes presentaron una delicada puesta en escena inspirada en las mariposas, llenando de gracia y simbolismo la plaza. La jornada también contó con la participación del Club Social y Cultural de Cachimbo Matillano "Regina Bejarano y Rogelio Loayza", agrupación que contribuye a mantener vivas las tradiciones y el patrimonio cultural de la localidad.
En representación del municipio asistió Herminia González, directora de Dideco, quien compartió la jornada junto a la concejala Claudia Rojas Plaza y el consejero regional Pablo Espinoza, acompañando a los vecinos y visitantes que disfrutaron de esta significativa actividad.
Tal como ocurrió en la primera noche, la Municipalidad de Pica entregó a los asistentes un reconfortante té caliente, acompañado de empanadas de charqui y matillanas, además de deliciosas condesas que ayudaron a combatir las bajas temperaturas y a compartir en un ambiente de camaradería.
La invitación ahora es a ser parte de la última jornada de esta tradicional celebración. Esta noche, la música llegará de la mano de la talentosa Bárbara Muñoz, mientras que el cierre estará a cargo de Sonora Junior L. Palacios para disfrutar, bailar y compartir en comunidad, junto al tradicional picante de guatita preparado para la ocasión.